Tiendas online para empresas en Tenerife
Una tienda donde el carrito no se pierde a mitad de camino. Catálogo, cobro y pedidos montados alrededor de cómo vendes tú, y no de cómo vende la plantilla que venía puesta.
Precio anterior: 3.638 €Ahora: desde 2.910 €3–5 semanas
Vender online desde Canarias
Vender online desde Canarias tiene dos capas: la de siempre —que el catálogo se entienda, que el pago no dé miedo y que la ficha de producto cargue en un móvil— y una que casi ningún tema comprado trae resuelta: el IGIC, los envíos a península y el papeleo que llevan detrás. Una tienda mal configurada ahí no falla el día del lanzamiento; falla el día que llega el primer pedido de Madrid.
Lo segundo es el peaje. Las plataformas de suscripción se llevan una cuota fija y, en algunos planes, un porcentaje de cada venta. Con poco volumen no se nota. Con volumen, ese porcentaje es un empleado a tiempo parcial que trabaja para otro. Aquí pagas el desarrollo una vez y la única comisión que queda después es la de la pasarela de pago, que va a su banco y no a mí.
Y lo tercero, el rendimiento. Una tienda lenta no pierde visitas: pierde carritos ya llenos, que es la forma más cara de perderlos.
Esto es para ti si
- Vendes en una tienda física y la mitad de los pedidos te llegan por WhatsApp o por mensaje de Instagram.
- Ya vendes online en una plataforma que se lleva una comisión de cada venta y las cuentas empiezan a doler.
- Tienes un catálogo de decenas o cientos de referencias, no de decenas de miles.
- Vendes desde Canarias a península y quieres impuestos y envíos bien puestos desde el primer pedido.
Esto NO es lo que buscas si
- Lo que quieres es vender dentro de Amazon o de otro marketplace: eso no es una tienda propia, es un canal.
- Tu catálogo son decenas de miles de referencias sincronizadas con un ERP: se puede hacer, pero es otro proyecto y otro presupuesto.
- Lo que vendes son horas, citas o servicios: eso se resuelve mejor con una web y un sistema de reservas.
Qué incluye
Una tienda entera y funcionando, no un escaparate al que luego hay que ponerle el motor.
Escaparate a medida
Portada, categorías y ficha de producto diseñadas para lo que vendes tú. Una joyería y una ferretería no enseñan el producto igual, y la plantilla que sirve para las dos no sirve bien para ninguna.
Catálogo de hasta 50 referencias
Con su precio y su control de existencias puesto donde toca, para que no vendas lo que ya no tienes. Las variantes —tallas, colores, formatos— y los catálogos más grandes suman, y te digo cuánto en el descubrimiento y no después.
Pago sin comisión mía
Stripe, Redsys o la pasarela que ya use tu banco. Pagas la comisión de la pasarela y nada más: yo cobro el desarrollo una vez, no un porcentaje de tus ventas de por vida.
IGIC, IVA y envíos configurados
El impuesto correcto según a dónde vendas, y tarifas de envío por islas, península y resto. Se deja documentado qué implica cada envío fuera del archipiélago, para que no te pille en el primer pedido.
Los pedidos, donde ya está el dinero
Ver el pedido, cobrar, reembolsar y sacar la factura desde el panel de Stripe, sin una pantalla más que aprender ni un manual de doscientas páginas. Si prefieres un panel propio dentro de tu web, con estados y número de seguimiento, se hace y se presupuesta aparte.
Correos automáticos
Confirmación de pedido y aviso de envío, con tu marca y en tu idioma. Es el punto donde una tienda se gana la confianza o la pierde. La recuperación de carrito abandonado se añade cuando ya tengas carritos que recuperar, no antes.
Fichas preparadas para Google
Datos estructurados de producto —precio, disponibilidad, valoraciones— para que tus productos puedan aparecer en el buscador con su precio, y no como un enlace más.
Los legales de vender online
Condiciones de venta, política de devoluciones y el derecho de desistimiento de catorce días, además del aviso legal y la privacidad. Vender sin esto no es un descuido de forma: es una reclamación esperando. Y desde junio de 2025 la accesibilidad es obligatoria en comercio electrónico salvo para microempresas: si tu empresa pasa de diez personas, eso se mira en el descubrimiento y no cuando llegue el aviso.
Cómo se trabaja
Una tienda tiene más piezas móviles que una web, así que el descubrimiento es más largo y el lanzamiento se ensaya antes de abrir.
012–3 días
Descubrimiento
Catálogo, variantes, impuestos, transportistas y cómo preparas tú un pedido hoy. De aquí sale casi todo el precio, así que aquí no se corre.
025–7 días
Diseño
Portada, categoría, ficha de producto y todo el camino hasta el pago. Se aprueba el recorrido completo, no solo la portada bonita.
032–4 semanas
Desarrollo
Tienda, pagos en modo de pruebas y carga del catálogo. Haces pedidos de mentira hasta que el proceso entero te resulte aburrido, que es exactamente como tiene que sentirse.
041 día + soporte
Lanzamiento y formación
Se abre con los pagos en real y te enseño a dar de alta un producto, cambiar un precio y gestionar una devolución. Grabado, para que lo pueda ver quien entre nuevo.
Cuánto cuesta
Precio de partida para una tienda completa: vendiendo de verdad, con los impuestos bien puestos y con los legales que exige vender a un consumidor. El presupuesto cerrado sale del descubrimiento, cuando ya sé cuántas referencias y cuántas variantes hay detrás.
- Precio desde
Precio anterior: 3.638 €Ahora: desde 2.910 €- Plazo
- 3–5 semanas
Lo que mueve el precio
- Más de 50 referencias y, sobre todo, las variantes por producto: tallas, colores y formatos multiplican el catálogo.
- Un panel de pedidos dentro de tu web, en vez de gestionarlos desde Stripe.
- Recuperación de carrito abandonado.
- Sincronizar con tu TPV, tu ERP o tu programa de facturación.
- Suscripciones, packs o precios por cliente.
- Dos idiomas o dos monedas.
- Fotografía de producto, si no hay fotos utilizables.
50 % al inicio y 50 % a la entrega, por transferencia SEPA. La comisión de la pasarela y el alojamiento los pagas directamente a quien presta el servicio, no a mí.
Preguntas que me hacen siempre
¿Te llevas comisión de cada venta?
No. Cobro el desarrollo una vez. La única comisión que vas a ver es la de la pasarela de pago, que se queda tu banco o Stripe y que existiría igual con cualquier otra tienda.
¿Por qué no Shopify o WooCommerce?
Porque tienen un peaje mensual o un mantenimiento de plugins que se paga para siempre. Dicho eso: si tu caso pide Shopify —vender también en varios canales sin equipo técnico, por ejemplo— te lo digo y te ayudo a montarlo bien. Prefiero perder el proyecto a venderte lo que no te conviene.
¿Quién sube los productos?
Si el catálogo es pequeño, lo cargo yo con los datos que me pases. Si es grande, se importa desde una hoja de cálculo. Y en la formación te enseño a hacerlo tú, que es lo que vas a necesitar el resto del año.
Vendo desde Canarias a península, ¿eso complica algo?
Sí, y por eso se habla en el descubrimiento. El impuesto que aplicas no es el mismo dentro y fuera del archipiélago, y los envíos a península llevan papeleo aduanero que alguien tiene que preparar. La tienda se configura para que aplique lo que corresponda y te dejo por escrito qué implica cada caso. Lo que no hago es asesoría fiscal: eso lo firma tu asesor.
¿Cuánto me cuesta mantenerla al mes?
El dominio y el alojamiento, que para una tienda pequeña son unos pocos euros al mes, más la comisión de la pasarela por venta. El mantenimiento mensual es opcional y se contrata aparte.
¿Y si vendo poco al principio?
Entonces tus costes fijos son casi cero, que es justo la ventaja de montarlo así frente a pagar una cuota mensual desde el primer día, vendas o no vendas.
¿Puedo empezar más pequeño?
Sí. Se puede abrir con una parte del catálogo y una sola forma de envío, y crecer después. Lo que no recomiendo es abrir sin los pagos y los impuestos bien puestos: eso no es empezar pequeño, es empezar roto.
¿Hablamos de tu tienda?
Cuéntame qué vendes, cuántas referencias tienes y cómo preparas hoy un pedido. Con eso te digo si esto te encaja, qué costaría y en cuánto tiempo estarías vendiendo.
Normalmente respondo en menos de 24 horas